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Mariano Fiallos Gil fue uno de los representantes más sólidos del pensamiento liberal en Nicaragua. Intelectual polémico, heredó las virtudes de sus antecesores de Occidente, agregando a su tendencia pragmática, el ímpetu ideológico de aquellos. Pero también se le reconoce como creador literario, cuentista, ensayista, poeta, sobre todo, como gestor de la transformación moderna de la universidad nacional.
Nació en León en 16 de diciembre de 1907. Bachiller en 1926, egresado del Instituto Nacional de Occidente, ingresa al año siguiente a la universidad en su ciudad natal, graduándose en 1933. Ocupa entonces con cargo judicial.
En 1934 forma el grupo PROA (Patria, Renovación, Optimismo, Acción) que propugna un cambio dentro del Partido Liberal en el poder, sin conseguirlo; más bien por falta de coherencia, se desintegra muy pronto, incorporando sus miembros al primer gobierno de Anastasio Somoza García.
En 1937 se dedica a la agricultura. En 1941 es nombrado Director del Consejo Técnico del Ministerio Instrucción Pública y en 1943 viceministro de la misma institución y, ya separado de Somoza, fue embajador en Guatemala del gobierno de 27 días de Leonardo Argüello.
En 1948 asiste como periodista a la IX Conferencia Panamericana reunida en Bogotá, Colombia; ese mismo año se traslada a Estados Unidos y regreso al país a finales del siguiente año. En 1957 asume la rectoría de la Universidad Nacional, la cual obtiene su autonomía por gestión propia en 1958.
Los últimos años de su vida los aprovechó para recopilar sus ensayos dispersos sobre educación y literatura, sobresaliendo, Panorama universitario mundial, 1961; El proceso cultural centroamericano, 1964, y los que se apegan al ámbito local; León, campanario de Rubén 1958 y Salomón de la Selva poética de la humanidad y la grandeza 1963. El 7 de octubre del año siguiente falleció en León.
Humanista beligerante, como se autodefinió, su gestión resultó clave para lograr el 25 de marzo de 1958 la autonomía de la enseñanza universitaria financiada por el estado, aprovechando la coyuntura civilista que significó el ascenso al poder del ingeniero Luis A. Somoza Debayle. Este elemento objetivo se sumaba a la iniciativa de Centro de Estudios Jurídicos y Sociales, CEJIS, desde 1952 y a la designación del propio Fiallos Gil, que condicionó la aceptación de su nombramiento de rector al otorgamiento de la autonomía.
Esta fue otorgada dentro del contexto de la modernización económica que impulsaría el auge algodonero de los años cincuenta. Para entonces, desde el 27 de marzo de 1947 la Universidad de León había sido elevada a rango nacional, pero aún permanecía estancada, dependiendo en forma directa del Estado, obstaculizando nuevos valores e inquietudes; en fin, servir con el partido de los funcionarios del gobierno, ajena a los problemas nacionales y cerrada en una a una renovación.
Fue con Fiallos Gil, entonces, que la universidad –ya autónoma-- inició un proceso de auténtica refundación y puesta al día, de clara fundamentación ideológica y decidida apertura humanista. Así decidió cambiar el lema latino de la vieja Universidad; Sic itur ad astra por el comprometido y progresista, A la libertad por la universidad.
Por otro lado, si la Universidad Nacional de Nicaragua, UNN, contaba en 1957 con 919 alumnos distribuidos en cinco carreras: Medicina, Derecho, Farmacia, Odontología e Ingeniería Civil, la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua acogía en 1976 a 14 mil 093 alumnos en 26 carreras. Cuatro de las nuevas carreras se enseñaban en la Facultad de Ciencias Económicas, creada en 1959; seis en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, siendo la más antigua, Arquitectura, establecida en 1964; y cinco en la Facultad de Ciencias y Letras, creada en 1967.
Fiallos Gil, además, produjo una obra literaria sostenida dentro de la cual destaca el libro de cuentos Horizonte Quebrado,1959, una obra basada en vivencias concretas que retratan elementos costumbristas y situaciones de explotación y miseria en la región occidental del Pacífico.
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